Aubert Auriol 1987

Hubert Auriol, Cuando el piloto se convierte en un mito

Una raíz, una raíz para romper piernas.
Una raíz a 20 kilómetros de la meta.
Una raíz en el camino a la victoria en el Dakar.
Una raíz en su destino y el de Cagiva.

Marc Joinea encontrado a Hubert Auriol a pocos metros de esa presa de raíz a los gritos de dolor que estaba tratando de volver en bicicleta, le ayudó a conseguir detrás en la silla de montar, comenzó la bicicleta y de acuerdo a su voluntad: Volviendo a la bicicleta, seguir llegar a la meta.
En el inicio de la etapa fue siete minutos por delante de la segunda. Siete minutos..
Su rival directo para el ganado, Neveu llegó a la línea de meta y desde allí comenzó la cuenta.
Neveu y cronomesti ves l ’ horizonte, a esperar la llegada de Hubert ’.

Siete minutos.
El primero en la clasificación final de la etapa, teniendo en cuenta la transferencia corta al rosa lago día siguiente,iba a ganar el Dakar.

Siete minutos.
Siete minutos y que la raíz.

Era el miércoles 21 Enero 1987 y Hubert Auriol cortar la línea de meta de la etapa después de cinco minutos de la llegada de ’ Neveu: Tenía un poco menos de dos minutos de ventaja. Todavía estaba en primer lugar.
Motò parado. Bajo el casco podía oír gritos y un grito desesperado, adrenalina inicial l ’, quien reinicia, Después de los 20 kilómetros de sufrimiento pueden haber desaparecido.

Ninguno de todos los que corría reunión podría imaginar su condición y la razón de aquellas lágrimas.
Le ayudó a bajarse de la bicicleta, la tendieron en el suelo y tomó el casco. El drama de su condición de recurrir tan pronto como fueron sacados de las botas: hueso del tobillo de la piel!

René Metge, la carrera de Director, exprimido de su mano mientras sus médicos inyección la morfina atenúa el dolor.
Rahier se acercó a él diciendo algo, su respuesta Hubert en forma lúcida sinceridad conduje hacia fuera con mi mano: Él había sufrido demasiado en el pasado.
Mientras que sula subido Camilla Hubert hizo la victoria firmar con sus dedos mientras una sonrisa nació de esa máscara del dolor.
Pernat en una entrevista con nosotros emitido nos dijo que l ’ la emoción más fuerte e intensa en su carrera larga e intensa la ’ vivió en el helicóptero de transporte Hubert a ’ hospital.
“LLAMA EL CASTIGLIONI Y’ LOS QUE GANAMOS. LA CAGIVA GANÓ EL JAPONÉS”.