Torri-1991

Claudio Torres y su Moto Guzzi “Grave” el Dakar 1991

En cuanto a valor Claudio Torres no era broma, Treinta y nueve (en 1991 NDR.) Arquitecto de Bérgamo partido de París mientras que monta un Guzzi mismo totalmente diseñado. Si se excluye el motor en su bicicleta no retuvo gran parte de la plantilla de la imagen: el chasis fue hecho de una viga de aluminio grueso con dos pista de losa triangular en el corazón del basculante, y la cuna inferior que actuó también como tanque de agua.

En el marco de Torres de VRP él montó un motor Guzzi 940 idéntico al que del modelo SP pero con electrónico inyección de carburante en vez de carburadores los cilindros boca abajo, con los drenes hacia atrás.

"Pero fue un error – Precisó Torres – Lo he hecho para obtener el peso más centrado, sólo de esta manera los residuos también carbones encendidos y se convirtió en incluso caliente. Entre otras cosas monta inyección electrónica de combustible en California sin cambiar la asignación porque tenía el tiempo, y tuve problemas de carburación. Pero también trabajé en la transmisión: Fue que mi final es la primera transmisión de cadena de Guzzi, y me di cuenta de un engranaje cónico para quitar la unidad del eje de salida».

Incluso con un montón de trabajo aunque el estricto, Este es el nombre oficial, se pesó 207 kg: no pequeño, pero cada vez menos de la Africa Twin. Torres ya habían planeado realizar una nueva, más ligero y con el motor de 750 cm, con el disputa el próximo Rallye des Pharaons. Porque, significa, no cambió su intención de permanecer fiel al águila de Mandello.

Con los gemelos lariane ha participado ya en cuatro Dakar sin llevar a término no, y decidió no renunciar a.

"No puedo correr con una japonesa que no utilizo dinero italiano para anunciar a los extraños. Y luego la Guzzi de legendario. Para un japonés pasaría desapercibido, con una Guzzi es definitivamente otra cosa, incluso si le sucede a dejar ya el primer día».

Exactamente cuánto le: estaba caminando en la primera especial, Ghadames en I.d.r.i, y llegó más al campo, probablemente recogido por mierda de carro. No hay piezas de repuesto y asistencia, ni trató de reparar su grave. Tal vez ese año ni siquiera alcanzar su objetivo principal:

«Sólo comienzo a conseguir es un eufemismo, ver que Dakar puede ser un gratificante, pero no me importa. Mi meta es tener diversión, ser capaz de entusiasmami por las cosas que ver y probar las soluciones que yo mismo he estudiado».
Ese momento duró muy poco para lo.

Fuente motosprint
Fotos proporcionadas por
Clemente Canino